Cuando uno vuelve de Amsterdam lo primero que le contará a los amigos saldrá posiblemente de esta terna de temas: las bicicletas, el Barrio Rojo, los constantes cláxones de los tranvías, y sus canales. Porque Amsterdam sin sus canales no sería lo mismo. Por algo son, desde hace poco, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Me dijo un lugareño que Amsterdam son dos ciudades en una: la que contemplas a pie y la que ves reflejada en la silueta de sus canales. Yo le añadiría también la Amsterdam que puede ver paseando en barca por este cinturón de agua que es un privilegio en sí mismo. ¿Alguien se atreve a cruzar bajo los más de 1280 puentes que existen en la ciudad?.
El centro histórico de Amsterdam está rodeado por lo que se conoce como el cinturón de canales. Son calles perpendiculares, en cuyo centro discurre un canal. Puedes ir pasando de una calle a otra disfrutando de las vistas: casas pintorescas, pequeños árboles dando sombra a orilla del canal, terrazas y puentes donde los turistas no paran de echarse fotos. Y claro, bicicletas, bicicletas y bicicletas… Reservar uno de los hoteles en Amsterdam que están situados en el centro histórico es muy recomendable para moverte por la ciudad y disfrutar de sus canales.
Hay algunos canales que resultan los más turísticos y conocidos. Por ejemplo, Herengracht, con su Curva de Oro, llamada así por las elegantes casas señoriales que lo bordean, el canal de Prinsengracht, rodeado de cafés y galerías de arte, o el de Keisergracht, muy bonito particularmente a la altura de la Leidsestraat, saliendo de la Leidseplein.
Estos tres canales están paralelos los unos con los otros. Son posiblemente los más concurridos por los turistas, los que tienen vistas más pintorescas para recorrer en barco. Pero, no son los únicos, ni mucho menos. Antes de la aparición de estos tres, el más pintoresco era el río Amstel, de donde toma su nombre la ciudad.
También tenemos el Leidsegracht, el canal del Singel, que es donde se sitúa el Bloemenmarkt o Mercado de las Flores, el Bloemgracht junto al barrio de Jordaan, o el Brouwwersgracht, curiosamente conocido como el canal de los cerveceros. Sería casi imposible citar los más de 160 canales que surcan la ciudad.
Hay otros detalles que habría que tener en cuenta, como por ejemplo que, cada tres días, se renuevan las aguas de los canales, para que no haya problemas de mal olor, y así podamos disfrutar con tranquilidad de estos canales. Tanto si los recorréis en barco como a pie, o cruzando sus puentes en bicicleta, merece la pena hacer una ruta por los canales de Amsterdam. Será lo que le contéis a vuestros amigos al llegar a casa.
Barrio Rojo
Casa de Anne Frank
Estación Central
Museo Van Gogh

Amsterdam Card
Plano de Amsterdam
Plano tranvías de Amsterdam