Si algo tiene el centro histórico de Amsterdam es que prácticamente resulta imposible perderse. Al menos en la zona conocida como el Anillo Central. Se trata de calles paralelas que corren a orillas de los tres principales canales de la ciudad: Prinsengracht, Keizersgracht y Herengracht. La belleza de los canales, a la sombra de viejos edificios, árboles y casas pintorescas, es algo que no podéis perderos.
Dentro de este anillo central nos encontramos, entre otros rincones, con la célebre Leidseplein, uno de los puntos de encuentro más concurridos por los turistas que visitan Amsterdam. Aquí hay restaurantes, bares, cafés, coffeeshops y animación callejera de todo tipo, sobre todo las noches de verano.
Resulta curioso echarle un vistazo a la historia de esta plaza. Hace siglos apenas era una especie de aparcamiento para coches y carruajes de caballos. Situada en su tiempo a las afueras de la ciudad, para poder acceder al centro debían dejar aquí sus vehículos y así no enfangar y ensuciar el trazado más pintoresco de Amsterdam.
Hoy en día, como os decíamos antes, es posiblemente el rincón más animado y bullicioso de la ciudad. Siempre suele estar llena de gente, sea la hora que sea, especialmente los fines de semana, con artistas callejeros de todo tipo. Tal vez el hecho de ser demasiado turística haga que sus restaurantes sean un poco caros para comer, pero en calles aledañas seguro que encontráis algo más barato.
Ya que estáis por aquí, a lo mejor os apetece entrar y asistir a alguno de los espectáculos de las salas de fiesta de Leidseplein. Tenemos locales como Paradiso, abierto en 1968 y donde han llegado a tocar los Rolling Stone, la Sala Melkweg, fundada en 1970, y donde se puede ver incluso cine, y hasta el Teatro Municipal, un clásico edificio de Amsterdam, de color rojo, y construido a finales del siglo XIX.
Leidseplein es una plaza con mucho encanto, llena de vida a cualquier hora del día, algo que se agradece, y mucho, especialmente cuando el invierno cubre de un aspecto sombrío a Amsterdam. Restaurantes, cines, discotecas, bares… Cenar o ir a tomar una copa, o simplemente pasear y ver a los artistas callejeros. Y, cómo no, tiendas, muchas tiendas, en la Leidsestraat, la calle que desemboca en esta plaza.
Acercaros por la Leidseplein. Apenas está a diez minutos a pie de la Plaza Dam, atravesando todos los canales de la ciudad. También hay tranvías que llegan hasta allí, ya que la plaza tiene su propia parada.
Barrio Rojo
Casa de Anne Frank
Estación Central
Museo Van Gogh

Amsterdam Card
Plano de Amsterdam
Plano tranvías de Amsterdam